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Museu Hidroelèctric de Capdella

El transporte de la electricidad – 1

<p>Con la instalaci&oacute;n de las l&iacute;neas el&eacute;ctricas, el paisaje cambi&oacute;: pilonas e hilos el&eacute;ctricos cruzaron Catalu&ntilde;a.</p>

Con la instalación de las líneas eléctricas, el paisaje cambió: pilonas e hilos eléctricos cruzaron Cataluña.

Para poder transportar la electricidad, es necesario elevar su tensión. Al subir el voltaje, se reduce la corriente que circula y disminuyen las pérdidas por el efecto Joule. La tensión se eleva en las estaciones transformadoras, y viaja de subestación en subestación hasta que llega a las estaciones receptoras de las ciudades.

La invención y el perfeccionamiento de los transformadores, capaces de elevar y disminuir eficazmente el voltaje de una corriente alterna, permitieron construir las centrales muy lejos de los centros de consumo.

Actualmente, el suministro eléctrico se transporta mediante cables de alta y de muy alta tensión de entre 220 000 y 440 000 V.

En 1914, la energía salía de Capdella a 110 000 V. Hoy en día ya no se montan líneas de este voltaje.

Los cables de alta tensión están sujetos por torres. Las líneas que salen de Capdella recorren 175 km en línea recta hasta las poblaciones en que se consume la electricidad. Antes de su consumo, se hace bajar el voltaje a 220 V, que es el que se utiliza para los electrodomésticos y los aparatos de iluminación.

La energía que consumimos se mide en vatios/hora. La cantidad de energía consumida se factura en kilovatios/hora (kWh). Un kWh equivale a un televisor encendido durante 20 horas.

OBJETOS

<p>Cables submarinos de diferentes voltajes de la empresa Pirelli &amp; Co.</p>
Cables submarinos
Cables submarinos
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