Buscador de museos

Ecomuseo de los valles de Àneu

Habitación de los niños

<p>Antiguamente, era habitual que los ni&ntilde;os compartiesen habitaci&oacute;n y cama</p>

Antiguamente, era habitual que los niños compartiesen habitación y cama

Antiguamente, los niños no tenían una habitación para cada uno, como hoy día, sino que era habitual que compartiesen no tan solo habitación, sino también cama. Esta llama especialmente la atención: una preciosa cama de forja, probablemente de finales del siglo XIX o principios del XX, de fino diseño, lo que indica el buen nivel económico de la familia. Los colchones se hacían de lana, farfolla del panizo e, incluso, en algunas ocasiones, de crines de caballo. Las sábanas eran de cáñamo, y la encimera podía incorporar algún encaje bordado para embellecerla. Para abrigarse en la cama se usaban mantas de lana, que pesaban mucho y calentaban bastante.

En aquella época, las casas no tenían instalación eléctrica, y por la noche, para alumbrarse utilizaban teas (astillas de madera muy resinosas), velas o candiles de aceite como el que está colgado en el cabecero de la cama. Tampoco existía el lavabo tal y como lo entendemos actualmente. A lo sumo, las casas contaban con una letrina. Por eso, al lado de la cama siempre había una palangana y, en el suelo, un orinal que servía para las urgencias nocturnas.

OBJETOS

<p>El vestido de bautizo ten&iacute;a socialmente un alto valor simb&oacute;lico</p>
Vestido de bautizo
Vestido de bautizo
<p>&iquest;A qui&eacute;n pertenecer&iacute;a esta mu&ntilde;eca hecha de trapo?</p>
Muñeca de trapo
Muñeca de trapo
scroll to top icon